

*“Podemos aprender sobre ética en una plataforma, pero creo que las universidades no pueden ser sustituidas por plataformas, porque las universidades formamos personas”: Carmen Rodríguez Armenta, titular del CENEVAL
En un contexto donde la tecnología avanza a una velocidad sin precedentes y la Inteligencia Artificial (IA) comienza a permear todas las esferas de la vida, las instituciones de educación superior enfrentan uno de sus mayores desafíos históricos: ¿Cómo formar a las futuras generaciones sin perder de vista la esencia humana? Éste fue el eje central de la conversación que Alejandro González, conductor del programa Interfaz 3.0, de Universo 94.9, tuvo con Carmen Enedina Rodríguez Armenta, directora general del CENEVAL.
Con más de 25 años de trayectoria en el ámbito educativo y la gestión pública, la ingeniera en computación, maestra en administración y doctora en gestión de la educación superior no solo repasó los retos tecnológicos de las universidades, sino que lanzó una reflexión que invita a la autocrítica docente: “Si un profesor es capaz de ser reemplazado por una computadora, se lo merece”.
Uno de los nuevos aprendizajes que la doctora subrayó como fundamentales, es la necesidad de abandonar el escritorio: “Es muy importante en las universidades que rectores y rectoras estén en el territorio, en los diferentes campus y facultades, con las diferentes comunidades”. Esto permite, señaló, tomar decisiones con sensibilidad, no solo con datos: “Conocer el contexto socioeconómico, cultural y político de cada comunidad universitaria permite un liderazgo más certero y humano, adaptado a las diversas realidades geográficas del país”.
Otro punto que propuso tomar en cuenta es la cuestión pedagógica, ya que hoy en día las y los estudiantes aprenden de diversas formas, ya sea de manera visual, auditiva, resumida e incluso autodidacta. Desde su punto de vista, los procesos de formación ya no son estáticos ni se limitan a las aulas, sino que se convierten en procesos de formación a lo largo de la vida. En ese sentido, señaló: “Las tecnologías también han impactado la manera en cómo hemos aprendido y en cómo estamos aprendiendo”. Por ello, instó a las y los profesores a aprender, reaprender e incluso desaprender cosas.
La directora general del CENEVAL recordó que el artículo séptimo de la Ley General de Educación Superior es muy claro al señalar que las universidades tienen que formar no solamente buenos profesionales, sino también buenos ciudadanos y seres humanos. Es decir, “tiene que haber una formación integral de la persona”. Frente a una sociedad que ha normalizado la violencia en canciones, en el hogar y en el lenguaje cotidiano, la doctora Rodríguez Armenta hizo un llamado a las y los profesores de todos los niveles educativos a fomentar la interacción humana y la cultura de paz. “El otro me hace una mejor persona”, reflexionó, señalando que éste es un aprendizaje que ninguna plataforma digital puede sustituir.
Ante el temor de muchos profesores de ser reemplazados por la Inteligencia Artificial, Rodríguez Armenta advirtió: “Si un profesor es capaz de ser reemplazado por una computadora, se lo merece”. Y fue enfática al señalar que el valor del profesor radica en ir más allá de la mera transmisión de información. “Si es un profesor que solamente da información, para eso ya tenemos la computadora, el internet o el celular”, afirmó.
Los docentes, aseveró, deben formar con ética, responsabilidad y, sobre todo, con el ejemplo. “Si los profesores tomaran conciencia de que cada que entran al salón hay 40 jóvenes que serán los líderes del mañana, seríamos más cuidadosos de lo que decimos, de cómo lo decimos y de cómo nos comportamos”. En ese sentido, “el papel de las y los profesores es fundamental en las instituciones de educación superior; quien conoce a sus estudiantes y domina la tecnología podrá detectar cuándo un trabajo fue realizado por IA y cuándo es producto del esfuerzo humano”.
Para Carmen Armenta, el desarrollo tecnológico en la actualidad tiene retos que se reflejan en el ámbito educativo, ya que la inteligencia artificial por sí misma tiene ciertos sesgos, “los cuales debemos saber identificar para utilizarla correctamente; esto exige a su vez mucha honestidad y ética. Luego advirtió: “Podemos aprender sobre ética en una plataforma, pero creo que las universidades no pueden ser sustituidas por plataformas porque las universidades formamos personas; las universidades tenemos que formar un mundo mejor”.
Para concluir, Carmen Enedina Rodríguez Armenta señaló que este primer cuarto de siglo plantea numerosos retos, por lo que es fundamental mantenerse actualizados. “Se dice que la inteligencia artificial y los robots podrán sustituirnos, pero nunca van a sustituir a alguien que sepa utilizarlos. Por eso, los invito a regresar a su casa de estudios, a actualizarse permanentemente y a que, insisto, no sólo seamos buenos profesionales, sino también buenos ciudadanos y buenos seres humanos”.
Encuentra la entrevista completa en: https://youtu.be/QZYLZBnWxaA?si=70zzA1HTNhRs2qgO
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A partir del Lunes 11 de Abril de 2011
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