

Como parte de las actividades programadas en el marco de la conmemoración de los Cien Años de la Guerra Cristera, este domingo de resurrección se realizó un homenaje a los cristeros caídos en la mesa de la Yerbabuena y, en general, a todos aquellos que ofrendaron su vida en defensa de su fe y de la libertad de creencias.
A este homenaje asistieron poco más de cien personas que se sumaron con entusiasmo a este homenaje organizado por el Comité Ciudadano que coordina el sacerdote Alejo Macías Mejía.
Este homenaje conmemorativo comenzó con un grupo de peregrinos de Cuauhtémoc, Montitlán y El Naranjal, quienes caminaron desde Montitlán hasta La Yerbabuena por los caminos que usaron los Cristeros del Volcán de Colima y que también formaba parte de un antiguo camino de herradura que conectaba al Camino Real de Colima. Este grupo de senderistas caminó por aproximadamente 5 horas y media por barrancas y hondonadas, así como aguacateras.
El programa incluyó relatos, anécdotas y corridos sobre el movimiento cristero y algunos de los personajes destacados, así como una misa, recordándose el liderazgo de Dionisio Eduardo Ochoa, uno de los cristeros que murió en un accidente cuando manipulaban pólvora para preparar cartuchos.
Ahí se reiteró la importancia de rescatar los lugares emblemáticos de la cristiada, no solo para recuperar la memoria histórica sobre este hecho, sino para cicatrizar heridas y resentimientos, al tiempo que se reconoce a quienes en uno y otro bando perdieron la vida.
De la misma forma se recordó y se mencionó al Canónigo José Verduzco Bejarano, quien entonces seminarista, formó parte de los cristeros que lucharon en defensa de la libertad de creencias y terminada ésta, realizó una importante labor pastoral y de servicio a la comunidad, como fue la creación de la Caja Popular La Providencia, institución que nació con el apoyo de un grupo de comaltecos miembros de la Unión Nacional Sinarquista, destacando la labor de promoción de los Hermanos Calvario y José Rolón, entre otros.
Al Término de la misa, el sacerdote Alejo Macías expuso el ambicioso proyecto de crear rutas cristeras en el triángulo que forman Tonila, El cerro del Petacal en Tolimán (ambos en Jalisco) y Lo de Villa en Colima, lo que podría detonar un turismo religioso, el ecoturismo y muchas otras actividades como el senderismo para impulsar el desarrollo social, económico y comunitario de los pueblos y comunidades que están en la ruta de este triángulo.
Es de destacar que a este evento acudieron personas de los municipios de Cuauhtémoc, de Comala, Villa de Álvarez y otros lugares del estado de Colima, así como de Tonila y Zapotitlán pertenecientes al estado de Jalisco, quienes aprovecharon el clima y los paisajes para convivir en familia.
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A partir del Lunes 11 de Abril de 2011
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