LA PANGA

MAYAHUEL HURTADO | Opinión | 12/03/2018

NO HAY BUENA ECONOMÍA SIN PERSPECTIVA DE GÉNERO

Es muy importante que la mujer tenga claro que el empoderamiento va desde la preparación académica y profesional para afrontar retos y conseguir un buen empleo, mismo que le permita no depender económicamente de su pareja o cónyuge.

La mujer, con hijos o sin ellos, es proclive a ser víctima de violencia de género como resultado de la dependencia económica hacia la pareja. Una mujer que depende al 100% del marido, difícilmente tomará las decisiones más convenientes para ella y sus hijos; de acuerdo con datos de los organismos dedicados a la mujer, la violencia económica es un factor que se hermana con otras modalidades que exponen al género a ser víctima de violencia psicológica, física y verbal, pues pareciera que el temor a perder la contribución económica para los gastos de los hijos y una vida en donde la mujer sólo se acostumbró a ser ama de casa, las expone a ser violentadas.

Se cuentan por miles los casos en donde la mujer soporta abusos, engaños, golpes, insultos, manipulación y humillaciones de su pareja, por no dedicarse a ninguna actividad que le permita tener un ingreso para contribuir en la economía familiar.

No es un hecho aislado que sólo acurre a las amas de casa, también están expuestas aquellas que trabajan para ayudar en el gasto familiar y ganan menos que la pareja; se sorprenderá de lo que le mencionaré a continuación: Las mujeres que ganan más que los cónyuges o tienen mayores prestaciones salariales, también son blanco de violencia de género por masculinos con ideología machista, que consideran un peligro que su novia, pareja o esposa tenga mayores ingresos que él.

Citaré una entrevista realizada a Andrew Morrison, jefe de la división de género y diversidad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), quien habla de las necesidades de aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral y de la relación entre diversidad y buen desempeño económico. A la pregunta de por qué un hombre ocupa su cargo, responde que la equidad de género no es un tema femenino, sino de desarrollo.

“Creo que hay que separar los temas del empoderamiento económico y violencia contra las mujeres. Las cifras son escalofriantes: 30% de las mujeres en América Latina han sufrido violencia de manos de sus parejas. Lo otro es el empoderamiento económico, en lo que ha habido progreso en la región. Debemos examinar lo que está detrás y buscar soluciones para empoderar económicamente a las mujeres sin desempoderar a los hombres, para no generar efectos perversos.

“En hogares donde hay violencia sí hay un vínculo entre empoderamiento y violencia. Hay evidencia de algunos países asiáticos, por ejemplo, en los que mujeres que buscan microcrédito son más propensas a ser víctimas de violencia, porque sus cónyuges se sienten amenazados cuando una mujer busca empoderamiento económico.

“A largo plazo, las mujeres independientes son menos propensas a ser víctimas, porque no están dispuestas ni tienen por qué soportar esas violencias. Hay un período de transición en los hogares cuando las mujeres empiezan ese camino, cuando están más expuestas, y el punto más extremo es el feminicidio.

“Las mujeres hoy representan el 60% de los egresados universitarios en América Latina, pero son apenas 30% en las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Esto explica las brechas de ingresos, que siguen siendo muy grandes: Entre 15% y 20%, según el país. Las mujeres se concentran en ocupaciones de baja productividad o bajos ingresos. Respecto a la participación en sí, en la región las mujeres hacen el 75% del trabajo no remunerado y la mayoría del trabajo es en el hogar. El reto de conciliar una vida laboral con la carga doméstica es muy complicado y a veces es mucho más factible conciliar el cuidado y la carga doméstica con un trabajo informal, porque los horarios pueden ser más flexibles, se puede llevar a los hijos, u otros factores que impulsan a las mujeres a buscar empleo en la informalidad”.

Hasta aquí parte de la entrevista que nos deja en claro el largo camino por recorrer para que las mujeres se empoderen, combinen la actividad laboral con el hogar y cuidado de los hijos, fortalezcan la economía familiar y por tanto se obtengan mejores condiciones de vida.

LOS REMOS DE LA PANGA

REMAZO: Una de las preguntas que ronda el ambiente político porteño es la siguiente: ¿Qué hará Oscar Urdiales, quien fuera aspirante a ser el candidato a la alcaldía de Manzanillo y quien prácticamente fue bateado por el PAN y MC?, ¿será un despreciado más del senador Jorge Luis, porque no pertenece a su club de amigos?, ¿qué pasará con sus seguidores, que son muchos? Estaremos pendientes de las próximas decisiones de Urdiales, quien sin duda es un activo ciudadano que puede dar rumbo a una elección que será cerrada.

REMO: Las huestes del regidor ex priísta Fernando Morán, están convocando a una rueda de prensa el de hoy. Ayer por la tarde se filtró a los medios de comunicación el dato de que Antonio Padilla, compadre de Fernando y líder estatal del Partido Encuentro Social, invitó a Mónica Chávez para ser su candidata a la Presidencia Municipal. Obviamente, tendrá que enfrentarse a la propuesta de Morena.

REMITO: ¡Que alguien salve a la Laguna del Valle de las Garzas! Basta de dimes y diretes, de personas que toman el tema para fines políticos. Es deprimente ver lo seco del vaso lacustre, pero peor aún es la apatía para hacer algo para preservar el medio, nuestro hogar natural.