Mariscal, una trayectoria importante en el basquetbol

JULIÁN AGUILAR | Deportes | 27/11/2017

*El homenajeado pertenece a una familia de deportistas *Llegó a Colima en 1990 *Feliz por sus logros obtenidos

José Alfredo Mariscal Mata adoptó a Colima como su ciudad de origen, ahora Colima lo adopta como ciudadano distinguido.

Con tan sólo unos días de haber ingresado al Salón de la Fama, se reconoce feliz por dicho acontecimiento, “no conozco los reglamentos para entrar al Salón de la Fama, pero ellos han de ver visto la trayectoria que hice con Limoneros y Tuberos, y eso fue lo que valió para entrar. Me siento muy orgulloso, porque es algo satisfactorio, después de años de luchar y de sufrir en este deporte, porque se sufre mucho en el baloncesto”, afirmó el ex basquetbolista profesional.

Mariscal pertenece a una familia de deportistas, su papá hizo historia en el beisbol profesional. Por su parte, sus tres hermanos, como él, jugaron profesionalmente baloncesto.

Alfredo señala: quizás deberíamos estar en los Récords Guinness por dicha hazaña.    

En su infancia no le gustaba practicar el basquetbol, pero un maestro le dijo que si no jugaba lo reprobaría, así comenzó a practicar el deporte ráfaga en Cananea, Sonora, lugar donde nació. Debido a su calidad, pronto formó parte de selecciones escolares y estatales. Posteriormente, daría el paso al profesionalismo. Estuvo en diferentes equipos del Circuito Mexicano de Basquetbol (Cimeba) y del Circuito de Baloncesto de la Costa del Pacífico (Cibacopa). También estuvo en el roster de una preselección nacional.

SU LLEGADA A COLIMA

Siendo un referente en el baloncesto nacional, llega a Colima. Su arribo se dio en 1990, cuando el entrenador Joe Clark se interesó en que Alfredo formara parte de Limoneros.

Su entrega y calidad hicieron que pronto se convirtiera en ídolo de los colimenses. Alfredo Mariscal estuvo en la mejor etapa de Limoneros, cuando competía contra cualquier equipo de la liga. Era emocionante ver las jugadas que realizaban Mark Harris, Roberto González, Alfredo Mariscal y Gerald Kazanowski, entre otros jugadores, en la duela.

El auditorio de la Unidad Deportiva Morelos era insuficiente para albergar a todos los aficionados que deseaban presenciar los partidos de Limoneros como local. Vibrantes juegos se efectuaban cuando venían equipos como Leones Negros de la UdeG, Dorados de Chihuahua y Leñadores de Durango.

Alfredo Mariscal se caracterizó por su calidad y entusiasmo, asimismo, por exigirles a sus compañeros luchar por el triunfo. Nunca se dejó amedrentar por rivales, árbitros y público hostil, “reclamaba muchos a los árbitros, pero considero que tenía la razón. En el Cimeba tuve muy buena comunicación con los árbitros”, indicó el recién homenajeado.

Alfredo Mariscal era conocido por sus triples y penetraciones. Su posición natural era la de escolta, aunque también podía desempeñarse como alero, y en ocasiones de base. Cuando el juego lo ameritaba, clavaba el balón con fuerza. También destacó por ser un buen defensivo y reboteador.

A pesar de la buena conexión entre el equipo y los aficionados, pronto llegaría el final de los Limoneros de Colima.

En la temporada 1992, Limoneros entra a los playoffs, tiene ventaja local contra Lechugeros de León, pero una derrota en casa obliga a tener que ganar un juego en León, cosa que no se da. El 28 de noviembre de 1992 es el último juego de Limoneros en el Cimeba.

“Quise ser campeón con Limoneros, traíamos buenos equipos, pero el nivel de antes estaba muy fuerte, por lo que no pudimos quedar campeones”. Tras la salida de Limoneros de la liga, Alfredo cambia de equipo, pero sigue manteniendo sus raíces en Colima.

NUEVO PROYECTO

A finales de la década de los 90, Alfredo acepta incorporarse a un nuevo proyecto: Tuberos de Colima, el incipiente equipo participaría en una liga cuyo objetivo era formar jugadores nacionales para futuras competiciones internacionales. Como era de esperarse, Alfredo Mariscal se asumió como el líder del equipo. Tras varias temporadas en esta liga, Tuberos de Colima se incorpora a la reciente Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP).

Regresa el baloncesto profesional a Colima, aunque con poco éxito. Con escasos patrocinadores y apoyos, la directiva de Tuberos de Colima decide que los jugadores locales sean la base del equipo, decisión que causó mucha controversia entre los aficionados.

A pesar de los puntos de Alfredo Mariscal, Tuberos de Colima perdía constantemente, lo que alejaba gradualmente a la gente del auditorio. Con Tuberos, Alfredo tenía una doble responsabilidad, era jugador y entrenador a la vez. Comenzaba a dar órdenes tácticas desde la banca, sus minutos se reducían cada vez más como jugador, aunque no su ímpetu.

Algunos aficionados aún recuerdan cuando Alfredo Mariscal puso en su lugar a Horacio Llamas con un golpe sin contestación por parte del primer mexicano en jugar en la NBA. Era habitual que Horacio Llamas abusara de su físico y fama para golpear y burlarse de sus rivales, pero Alfredo no se lo permitió en Colima.

Las últimas temporadas de Tuberos fueron regulares. El final de Tuberos estaba cerca. Tras perder la serie contra Panteras de Aguascalientes en 2005, Tuberos dice adiós al baloncesto profesional.       

“Fueron dos etapas muy diferentes, con Limoneros se ganaba y se perdía por poco, tenía un respaldo importante de jugadores nacionales y extranjeros, era una base sólida. En cambio, con Tuberos, éramos una familia. Los extranjeros eran muy jóvenes, por consiguiente, se me cargaba el juego a mí, pero yo era feliz. En una etapa tenía un equipo compacto, en la otra, yo era el veterano del equipo”, afirmó Mariscal Mata. 

Tras retirarse como jugador profesional, probó suerte como entrenador de los Loros de la Universidad de Colima, en la LNBP, sin embargo, los resultados no le favorecieron.

Actualmente, Alfredo es estratega de varios equipos infantiles en la entidad, a los cuales enseña las bases del baloncesto, pero principalmente a dar todo en la duela. También continúa jugando semanalmente en una liga local, en la que todavía muestra destellos de su calidad.       

FELIZ POR SUS LOGROS

A la distancia, Alfredo Mariscal destaca sus logros como jugador: novato del año en el Cimeba, campeón de una liga nacional y mejor novato del Cibacopa. Está satisfecho por lo que consiguió como jugador, aunque como entrenador todavía le faltan logros. “Quedarme a vivir aquí es una bendición, aparte de que me gusta la ciudad, la calidez de las personas no se compara con la de los otros estados del país.”

Con más de dos décadas en el estado, Alfredo Mariscal Mata se siente colimense. Aquí formó una familia y agradece a todas las personas que contribuyeron para consolidarse: “a Joe Clark por haberme invitado a jugar en Colima. Gracias a la familia Oldenbourg Ceballos por su apoyo. También a José Becerra y a Tomás Torres. Finalmente, a todos los jugadores de Colima que estuvieron conmigo en gran parte de mi carrera”.

Debido a su calidad en el baloncesto, su nombre quedará por siempre en Colima.