PARANORMAL

NANCY GONZÁLEZ FLORES | Opinión | 04/08/2011

ETERNA PROMESA (Primera Parte)

“La vida es un parpadeo que dura una milésima de segundo, mientras que la muerte es solo el comienzo del sin fin de los tiempos”. Anónimo


Cómo toda historia de fantasma inicia con una tragedia de por medio, dicho evento sucedió en una de las colonias más humildes ubicadas en las orillas de la ciudad de Armería. Los hechos ocurrieron dentro de un seno familiar disfuncional concluido en divorcio. A partir de ese inevitable suceso él primogénito comenzó hacerse cargo del cuidado de sus tres hermanos menores cada vez que su madre salía de casa para reanudar su vida sentimental.

“El desafortunado acontecimiento se presentó durante una noche de año nuevo cuando le correspondió quedarse de nueva cuenta en la supervisión de los menores, una vez que dejara dormidos a los pequeños en sus correspondientes camas. Sigilosamente se cambió y salió rumbo al domicilio de su novia con la finalidad de felicitarle y desahogar su evidente desdicha que le embargaba debido a la repentina separación de sus padres durante esas fechas significativas”.

“Lo que no imaginó fue que en esa misma velada, la joven había decidido terminar con la relación que les unía emocionalmente durante dos años. Consternado por la severa decisión de ella, antes de que dijera más él advirtió y responsabilizó a ésta de todo extremo acto que pudiera cometer, después de esas palabras se marchó a su casa”.

“Una vez de cerrar la puerta de la entrada logró despertar a uno de los niños el cual fue encaminado hasta la habitación que compartían, mientras lo hacían él pequeño notó algo distinto en el comportamiento de su hermano mayor una vez de percibir lágrimas derramadas en sus mejillas. El infante no despegó la mirada de la cama continua donde dormía el muchacho hasta que finalmente el sueño terminó venciéndolo”.

“Exactamente a las tres de la mañana la criatura volvió a despertar (una vez sentándose en su lecho) observó a su hermano mayor acostado en posición fetal colapsado de frío frotándose repetitivamente su cuerpo con mucha ansiedad y una infinita angustia”. Su aspecto era completamente diferente ya que le cubría una notoria palidez, pómulos demacrados, labios totalmente amoratados y resecos, áridos”.

CONTINUA...