PUNTO (.) ROJO

Administrador Colimapm | Opinión | 18/04/2018

POR: J. Baldomero Díaz Gaytán
BENAVIDES – MORENO… EN RUTA DE VICTORIA
ESTE DÍA, CLARO QUE SÍ MANDO MIS POSTDATAS
En Colima, la lucha por el Senado de la República empieza a tomar rumbo definitivo. Cuando están por cumplirse tres semanas de campaña, queda la percepción de que la dupla conformada por Gabriela Benavides y Fernando Moreno, de la coalición PRI-PVEM tiene, si no cometen errores, el camino pavimentado para ganar en los comicios generales del primer domingo de julio.
¿Por qué creemos que la ex alcaldesa de Manzanillo y el ex gobernador van punteando en la carrera? Por una razón de estricto sentido común: Ambos son dos pesos completos de la política local y sus oponentes no solo son pesos ligeros, sino que los cuatro, cargan en sus espaldas con una pesada losa de ausencia de resultados en los cargos públicos que han ocupado. En la política, aunque muchos no lo quieran reconocer, también aplicas las leyes de la física y biología, sobre todo, aquel refrán que dice que “el pez gordo siempre se comerá al pez chico”.
Pero analicemos las tres fórmulas, nombre por nombre, biografía por biografía, y dejemos las conclusiones en manos de nuestros lectores:
1.- Coalición Morena-PT-PES: Los candidatos son Joel Padilla y Griselda Valencia. Una fórmula que, paradójicamente, le ha restado al Morena las posibilidades de ganar en el estado de Colima. Vaya, en lenguaje llano, en la lucha por el Senado, Morena tenía más intenciones de voto sin candidatos que con candidatos.
¿A qué se debe este fenómeno? Muy simple: Joel Padilla, el número uno de la fórmula, nunca ha ganado una elección, ha sido dos veces diputado, pero gracias al esquema de representación proporcional. Además, sobre su figura aparecen muchos incidentes que desgastarán su candidatura: Primero, la dictadura que ha encabezado al frente del Partido del Trabajo en Colima y segundo, desde el esquema educativo de ese partido, fraudearon a decenas de jóvenes colimenses, a quienes les ofrecieron una carrera en medicina en la Escuela José Martí, misma que no tenía Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), aquí y en China, eso es un delito, eso es un fraude. Y Padilla es y ha sido en los últimos 20 años, el líder moral del PT en Colima.
De Griselda Valencia, la segunda integrante en la fórmula, se puede decir muy poco. En términos de matemática política es un cero. Y los ceros, lo dice el fundamento básico, no restan, pero tampoco suman. Daría gusto que Valencia fuera una grata revelación en este proceso electoral, pero se ve, en su discurso, a una empleada política de Padilla y ese punto será vital en la hora de los debates.
2.- Coalición PAN-PRD-MC: Los candidatos registrados por esta coalición son María Elena Abaroa, por parte del Movimiento Ciudadano, y el diputado local Luis Ladino. Ambos son, lo repetimos, dos pesos ligeros de la política estatal. No han realizado nunca alguna propuesta relevante y en cambio, los dos tienen padrinos políticos: Ella es ahijada de Locho Morán y él es protegido de Jorge Luis Preciado.
Quienes conocen a María Elena hablan de una mujer inteligente, pragmática y con un buen discurso político. Sin embargo, en una elección como la que viene, van a contar, y mucho, las biografías. Abaroa no tiene perfil ni estructura para competir, su nominación, en consecuencia, fue resultado de un boleto premiado en la lotería política.
Por lo que respecta a Luis Ladino, la nota de mayor resonancia que generó en los tres años en los que trabajó como diputado local, fue cuando llevó a su perro a despachar en la curul Legislativa. Fuera de eso, su voz es la caja de resonancia de las ideas de Jorge Luis Preciado. En consecuencia, su discurso será el de Jorge Luis y por lógica, si llega a la Cámara Alta, su voto sería el de Preciado Rodríguez.
3.- Coalición PRI-PVEM: Los candidatos Gabriela Benavides y Fernando Moreno, como lo dijimos en líneas arriba, son dos pesos completos de la política estatal y en su discurso de campaña, los dos, pueden acreditar y presumir resultados a favor de la gente en el servicio público. Es un caso diferente al de Morena. En el partido de “El Peje”, los candidatos quitan votos y simpatías. En el caso de Benavides y Moreno, queda la impresión de que los dos están por encima de las siglas del partido.
En el caso de Benavides, posee una espectacular estructura ciudadana en Manzanillo y en algunos puntos de la zona costera. Si no sucede nada raro, la fórmula de Benavides-Moreno podría salir de Manzanillo con una diferencia positiva mayor a los 10 mil votos y eso, sin duda sería garantía de victoria. No hay que hacernos bolas, ni Padilla ni Valencia ni Abaroa ni Ladino, ninguno tiene nada que hacer contra Benavides en el puerto. Y esta reflexión es clave para entender el resultado de la elección del próximo 1º de julio.
Por lo que respecta a Fernando Moreno, todos lo sabemos, es un viejo lobo de mar. Tiene estructura, porque está demostrando que su figura es un ícono dentro del priísmo, pero además, tiene recursos discursivos y económicos. Y las elecciones, lo hemos visto decenas de veces, se ganan con ideas, pero también con dinero.
Así las cosas, amable lector, queda la impresión de que la coalición PRI-PVEM puede ganar la elección por el Senado de la República. Y puede ganar por una razón simple: Sus candidatos son más compactos, o sea, en lenguaje llano: Benavides y Moreno son mejores que sus oponentes.
MIS POSTDATAS DE ESTE DÍA
P. D. 1.- Una pregunta boba para lectores “agusados”: ¿Quiénes son los honorables candidatos de este proceso electoral que tienen antecedentes penales? Interesante, muy interesante el tema. Los expedientes de los juzgados podrían ser referentes en esta campaña política. Y eso, sin duda, a todos nos queda claro.
Y ni una línea más.