LA PANGA

MAYAHUEL HURTADO | Opinión | 16/04/2018

CONTAMINADO Y POLITIZADO TEMA DE CASETA POR MANIFESTANTES NO COLIMENSES/ REPUDIO A LAS AGRESIONES CONTRA PERIODISTAS

Primero vámonos al tema raíz: La falta de seguimiento al tema de la caseta de Cuyutlán, cuando ya existía una molestia generalizada por el cobro excesivo de peaje y los legisladores de los diferentes partidos, a pesar de sus esfuerzos, se rindieron en el intento de lograr quitarla esa caseta de cobro considerada, por su extensión, la más cara del país.

Se presentaron puntos de acuerdo en diferentes Legislaturas, pero nada hasta este momento ha hecho posible que se quite esa caseta y surgió una inconformidad en un porcentaje considerable de quienes tienen que pagar al día de hoy 130 pesos en automóvil, para trasladarse a la ciudad de Colima, ahorrándose un tiempo aproximado de 20 minutos y evitar así enfrentarse a la bestialidad con que operan los conductores de tractocamión en la carretera libre Armería-Manzanillo; cinta asfáltica que ha sido el lugar de fatales accidentes que han dejado cuantiosas pérdidas materiales y lo más grave, pérdidas de vidas humanas.

Entonces vino una “agrupación pacífica” a tomar la caseta como parte de una manifestación para que fuera cancelada y no tuviéramos que pagar para utilizar esa vía carretera para trasladarnos a la capital del estado o bien viajar al vecino estado de Jalisco. Al principio la concesionaria de la caseta tomó medidas para inhibir las acciones de los manifestantes y en cierta medida, generó un descontento al utilizar vehículos, camionetas y personal para impedir que se pasaran sin pagar el peaje, y en un intento por demás ridículo e ilegal, cerraron esa vialidad bajo el argumento de que estaba en remodelación; situación que encendió los ánimos y no faltó el inteligente líder de los manifestantes en importar vándalos y borloteros del centro del país, mismos que ya han causado actos violentos al secuestrar este tipo de manifestaciones locales, para llevar agua a su molino.

Así es amable lector, lectora, los que vimos ayer domingo y días anteriores es la llegada de grupos antisistema que en sus consignas es visible las causas políticas que obedecen y que vinieron a secuestrar un movimiento colimense, para llevarlo al caótico escenario que actualmente viven automovilistas y transportistas de CDMX, Estado de México, Morelos, Hidalgo, Puebla, y aquellas que conducen a Guerrero y otras entidades del sureste, en donde gente identificada de la Ciudad de México, Estado de México y Guerrero, encabezan las turbas de manifestantes que al no verse favorecidas con sus demandas que persiguen diferentes fines, agreden a empleados de casetas, elementos policiacos, automovilistas y choferes que para evitar retrasos quieren pagar la cuota.

Incluso, la caseta de Sayula está tomada de forma permanente y los “manifestantes” tienen una grabación en donde te piden que apoyen con una aportación; asimismo, por la noche y madrugada, masculinos piden que te pares para dar una cuota, entonces ¿cuál es el objeto de la liberación de esa caseta?

Pero la agresión se extiende a los periodistas, quienes acuden al lugar de los hechos para transmitir la información al día de manera veraz y oportuna, captando imágenes en tiempo real sin ser editadas, lo cual muestra a la audiencia la magnitud del problema; situación que evidencia ante la opinión pública que la toma de casetas solo es un pretexto para que el grupo de origen político Resistencia Civil Pacífica (R.C.P.), se atrinchere en diversos puntos carreteros del país y comiencen sus bloqueos y consignas antisistema; acciones que están documentados en diversos medios de comunicación, reportes policiacos y denuncias ciudadanas de usuarios violentados en las casetas en conflicto.

Es por este motivo que desde este espacio me sumo a las protestas de las Asociaciones, Grupos y Clubes de periodistas, columnistas y reporteros, ya que considero inadmisible que se ataque a la reportera Fátima Natali Vázquez Garay y al camarógrafo Jonathan López Corona de Televisión Azteca, y a los demás compañeros de los medios de comunicación quienes fueron agredidos al momento de cumplir de manera responsable y respetuosa su labor periodística. No podemos permitir que esto ocurra, cerremos filas para que ningún periodista esté expuesto a la violencia.

Concluyo mi reflexión de esta manera: ¿Por qué debemos sentiros amenazados los colimenses, autoridades y periodistas por gente que proviene de otros estados identificados con grupos políticos antisistema, quienes nos prohíben estar en carreteras colimenses o tomar decisiones en temas de competencia para nuestra entidad?

Y algo más: ¿Quién financió el arribo de personas externas a nuestra entidad para manifestarse por un tema que atañe a los colimenses? Lo pregunto porque nadie viene de gratis.

LOS REMOS DE LA PANGA

REMO: Vaya papelazo se aventó esta semana la candidata Martha Zepeda del Toro, quien declaró a los medios: “No seré parte del harem de Jorge Luis Preciado” y como si faltara algo más, en su cuenta de Facebook posteó una foto en donde posa al lado de un burro y puso: “Buenos días… alguien sabe el nombre del funcionario priísta con el que me tomé la foto? (espero que la mula no se ofenda por esto)…” (sic), en automático esta publicación generó burlas y respuestas inmediatas para proporcionarle el nombre de quien posaba a su lado. No cabe duda, como decía un célebre personaje de la política: “El que se ríe se lleva, el que se lleva se aguanta y el que se aguanta no chilla”.

REMITO: Abucheado y corrido resultó el diputado local Luis Ladino Ochoa, actual candidato a senador, quien acudió a la caseta de Cuyutlán en plena manifestación y fue el receptor de consignas e insultos por querer llevar agua a su molino, según lo dicho por los manifestantes. Creo que sus asesores no le dijeron que se metió en camisa de 11 varas.