PUNTO (.) ROJO

Administrador Colimapm | Opinión | 12/04/2018

POR: J. Baldomero Díaz Gaytán

LAS REDES SOCIALES Y LOS DATOS PERSONALES

ESTE DÍA, CLARO QUE MANDO MIS POSTDATAS

El Facebook es, sin duda, el medio de comunicación más exitoso de nuestro tiempo. Tan sólo en el estado de Colima, los expertos en comunicaciones nos hablan de que existen poco más de 350 mil cuentas abiertas, lo que significa, en números constantes y sonantes, que uno de cada dos colimenses navega en el mundo del Facebook.

Hace unas semanas, en Estados Unidos tronó un escándalo político social, en donde se dio a conocer que una empresa dedicada a la manipulación de procesos electorales, sustrajo los datos personales de los usuarios de Facebook y con esas herramientas, diseñó una estrategia para impulsar la campaña del hoy presidente Donald Trump. Con ello, quedó demostrado, por un lado, que los datos personales de Facebook no sólo no están protegidos, sino algo peor, pueden ser utilizados por cualquier persona o empresa para manipular escenarios políticos, pero también, para porqué no decirlo, para ser utilizados por grupos delictivos.

En Colima, cuando faltan escasas 12 semanas para la elección del primer domingo, hay que tener en claro que las redes sociales tendrán un gran impacto en el estado de ánimo de los votantes. Es por ello, que este el momento ideal para plantear una reflexión… ¿Qué hacen las redes con los datos personales y sobre todo, qué se hacen con los datos que arrojan los llamados motores de búsqueda?

“Tras el escándalo de Facebook han surgido dudas de los usuarios sobre el uso de sus datos recabados por las redes sociales y los motores de búsqueda. En redes sociales, todo lo que un usuario escribe, comparte, cliquea, consulta e interacciones, por ejemplo en su página Facebook o en otras cuentas de sus amigos. Si el usuario lo autoriza, Facebook puede también ir a buscar informaciones en los sitios de Internet que consulta mientras está conectado en esa conocida red social.

"El gigante azul de internet" asegura que no vende a sus clientes los datos personales identificables. Lo que vende es la posibilidad de que un anunciante llegue entre los usuarios de dicha red al público al que apunta, multiplicando así la eficacia de una campaña.”Facebook no está en el negocio de la venta de datos, está en el de la venta de pixeles”. RyanMatzner, cofundador de Fueled, una empresa que crea aplicaciones para clientes.

La inmensa mayoría de las redes sociales abren sus puertas a compañías externas que crean aplicaciones que se nutren en parte o totalmente de la explotación de los datos de usuarios de esas redes.Pero cuando los datos son recabados por estas aplicaciones, escapan a Facebook o a otras redes sociales.

En el caso de Facebook, la parte pública, es decir toda la página para algunos, únicamente el nombre, apellido y la foto para otros, no necesita autorización del usuario. En cambio la utilización del resto requiere el consentimiento del interesado.Únicamente los datos bancarios o de pago que posee Facebook están fuera de límitesEn tanto, Twitter,  vende tuits, o más bien el acceso a un motor de búsqueda interna para ver todos los mensajes publicados en un periodo determinado de tiempo.

¿Qué recogen los motores de búsqueda? Todos los datos que conciernen las búsquedas, la geolocalización u otros datos consultados. Los principales motores de búsqueda están integrados en los gigantes de internet que proponen varios otros servicios a los internautas. A través de ellos, los grupos recaban datos adicionales, que cruzados con los recabados de los motores de búsqueda, trazan un perfil aún más preciso del internauta.

Al igual que las redes sociales, sus ingresos provienen en gran parte de la publicidad. No venden datos, sino el acceso a un consumidor de características muy precisas, fruto del cruce de datos del motor de búsqueda, pero también en el caso de Google, de todas las búsquedas y contenidos vistos en YouTube, su filial.

Google incluso desde hace tiempo explota el contenido de los mensajes electrónicos de los internautas con una cuenta Gmail, pero en junio pasado anunció que no lo hará más.En tanto, lo que comparten son los cruces de información con  programadores, con aplicaciones y con redes sociales”.

Como usted observa amable lector. Las redes sociales serán las principales herramientas de difusión de todos los candidatos a puestos de elección popular. Pero en el fondo, nos queda para el análisis una profunda reflexión: Nadie está seguro en el complejo mundo de las redes. Y nadie es nadie.

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

P. D. 1.- Joel Padilla Peña presentó su renuncia como diputado local y se dedicará, de lleno, a su campaña para el Senado de la República. Bien por Padilla y ojalá siguieran su ejemplo otros como Héctor Magaña, Martha Sosa, Gabriela Sevilla, Nicolás Contreras, Javier Ceballos, Crispín Guerra, Riult Rivera, Nabor Ochoa. En fin, el líder moral del PT da un ejemplo de lo que quisiéramos que fuera en la política.

P. D. 2.- Perla Palacios está llamada a ser la revelación de este proceso electoral en el municipio de Manzanillo. No sólo es la nueva cara del PRI, es el perfil político que encarna a los liderazgos del tricolor en los barrios y en las colonias. Cuando faltan unos días para el arranque de este proceso electoral, ella es la favorita para ganar en el distrito 11. Y ganará por sus fortalezas, no por las debilidades que representa su principal oponente Alejandro García.

P. D. 3.- La manifestación ciudadana de protesta por la caseta de Cuyutlán en la autopista Manzanillo-Colima ha sido, hasta el momento, una expresión legítima de repudio social. Pero… algunos políticos ya salieron a contaminar ese movimiento: Ayer Martha Sosa quiso llevar agua a su molino y pidió que la Policía Federal garantice la seguridad de los manifestantes. Señora Sosa, lo que menos necesita ese movimiento es el impulso de la mano negra de los políticos. En consecuencia, mi respeto total y mi solidaridad con los integrantes de ese movimiento que busca quitar la caseta. ¡Sí se puede! Y a los políticos y grillos de siempre: No contaminen las legítimas expresiones de la gente.

Y ni una línea más.